20953945_1489596641107798_7066378551978033398_nEstos días, en América, la marca de las motos más chulas presenta la nueva colección de sus motos para el futuro. Son unas motos de aspecto impresionante, la verdad. Esas horquillas, esos faros, esos displays, esos escapes… y esos supuestos precios. Se trata de una evolución del concepto custom, si es que las Harley-Davidson son motos custom. Una evolución de ese concepto que Japón tiene secuestrado hace tiempo a base de eficiencia y eficacia, y de buenos precios. Ese custom customizado por otros países orientales con rebaja de calidad y de precio.

El estilo Harley-Davidson ha cambiado. Ahora todos podremos entender por qué fue la Vrod, por qué fue la Street, por qué fue la Street Rod, aunque algunos -cierto es esto- sí supimos interpretar el giro y el cambio de destino de la MoCo. La gente de cincuenta años nos vamos a morir un día, como todo el mundo. Pero nos vamos a morir con lo que llevamos debajo de las pelotas o con algo parecido. Es difícil ver a un harlista cambiar a una moto más evolucionada. Es más fácil encontrar a un harlista que cambia su montura por una anterior y, si puede ser carburada, mejor que mejor. Por tanto, opino que Harley-Davidson ha dado la espalda a esos hombres cincuenteros, barbados, clasemedianeros… y ahora ha enfocado su estrategia hacia gente más yogurina. Gente más joven que, de comprarse una moto, se iría a Japón de cabeza. Para ello, la Compañía ha evolucionado sus hierros y les ha dotado de todo aquello que se pueda encontrar en el país del sol naciente… pero de hierro, con aspecto americano, con unos motores enormes y unos cromados increíbles. En esta nueva estrategia han decidido subir el listón social de sus clientes, indudablemente. Selección por capacidad económica, sin duda.

Mientras tanto, la segunda mano seguirá funcionando de lo lindo. Parece que Harley-Davidson es una marca tan buena que sus productos de segunda, tercera o cuarta mano se mueven mucho más que los recién salidos de sus hornos. Morir de éxito, morir de calidad, morir cuando tienes que morir.

Construyendo una nueva generación de moteros. Así es como la MoCo ha pensado burlar al tiempo tras algo más de cien años. Una nueva generación de moteros. Desde ahora, Harley-Davidson se dedicará a otras personas que no tienen cincuenta años, no tienen barba y no son clasemedianeros. Los actuales propietarios podrán seguir menudeando entre carburadores. Ahora bien, si la Marca se mueve, ¿yo me moveré con ella?