Volver a volver a casa

Volver a volver a casa

Me acompaña la palabra. Me acompaña la palabra lejana pero cercana de la fidelidad. Me acompaña cada día, a cada hora, aunque a veces crea que no lo necesito y me recuerda a cada rato el motivo de cada cosa. Y la quiero. Y guardo silencio.

Me acompañan otras palabras, otros rostros, otras risas, otros sueños. Y ni ellos saben del agradecimiento íntimo que destilan mis latidos.

Y es hora de volver a casa. Es hora de volver a volver a casa. Es hora de jugar el juego de la vida y jugarlo cerca y lejos, aquí y allí. Es tiempo de oportunidades inciertas de esas que no entiendes pero que asumes como propias porque… porque no sabes por qué pero las asumes. Y te acompañan en la decisión y te llevan de la mano. Y sonríes.

Los tiempos de haberse roto van dejando espacio al arreglo que tienes que hacer con el hilo de Bramante de tu propia voluntad. Las puntadas las vas dando y un día tiras del cordel y se cierra lo viejo. Y hay que volver. Hay que volver a volver a casa, que es lo más importante.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Un sitio web WordPress.com.

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: